La accesibilidad audiovisual es la condición que deben de cumplir los medios y productos audiovisuales para ser compresibles y utilizables por personas con discapacidad auditiva o visual, garantizando así el derecho al acceso al ocio, cultura e información.

En Chile hay tres herramientas para ello:

1. La audiodescripción, consistente en un guion creado especialmente para personas ciegas, el que se inserta en una versión de la película, de manera de contar al espectador aquello que no puede captar en la versión original.

2. La Lengua de Señas Chilena (LSCH), que debe ser hecha por intérpretes calificados e incorporada al producto audiovisual en un formato que permita su correcta apreciación. Esta es la lengua nativa de la comunidad sorda en Chile, por lo que es el formato sugerido para hacer accesible un producto.

3. El subtitulado es otra opción para quieren presentan discapacidad auditiva, el que debe cumplir con estándares definidos. No obstante, hay que considerar que, al no ser el español la lengua nativa de la comunidad sorda, no todos lo manejan a cabalidad, especialmente los más pequeños, que primero deben aprender el LSCH.